See PRO edition

Deje su opinión o comentarios en Nuestro libro de visitas

Puede dejarnos sus comentarios, opiniones o sugerencias en nuestro libro de visitas.

Recuerde que es recomendable dejar una dirección de email si quiere recibir una respuesta de D. Ignacio Quirós Estremera

Libro de visitas

Descargue octavillas y demas material impreso

En la zona de descargas puede descargar en formato pdf todo el material impreso por D. Ignacio Quirós Estremera en sus acciones

Ver descargas

Cuñas de Radio

1. Prevención del piromal Play Download this Song
2. Colaboración desinteresada Play Download this Song
3. Advertencia vital Play Download this Song
4. Premonición fatal Play Download this Song
5. Diagnóstico sobre salud financiera Play Download this Song
6. Disyuntiva criminal Play Download this Song
7. Alerta final Play Download this Song

Entrevista a Ignacio Quirós Estremera

 

19 de Junio de 2009.-

  “Llevo más de 25 años peleando contra el banco de las llamas crematorias”

  “Yo estaría dando malvas hace tiempo de no ser por mi naturaleza y espíritu”

  “Exijo resarcimiento, justicia y sentido común. Me rajaron la vida”

  “Cometí tres errores; el primero, confiar en el Santander”

 

  “Madoff y Banif Inmobiliario han sido tocomochos para incautos”

  “Al final, el que sale desacreditado es Banco Santander”

  “Las juntas son un agujero negro; los medios escatiman información”

  “Soy paralítico financiero, por eso voy en silla de ruedas”

  “A mí dar caña me presta y me apaña; a Botín no tanto”

  “¿Qué quiero? Que Botín descienda de su silla de oro”

 

Read More

Emilio Botín y Quirós Estremera son casi de la misma quinta, pero las últimas juntas del Banco Santander no han sido precisamente una comida de hermandad. El mayor financiero de España y el empresario asturiano y accionista de la entidad de la llama, el más ácido detractor del banquero de Puente San Miguel, han cruzado palabras y miradas muy duras en las últimas juntas y Quirós Estremera ha acabado por hacer más daño con sus discursos irreverentes, descalificativos y concisos que el resto del accionariado crítico, ninguneado por Botín sin miramientos. Quirós, tremendo en el verbo, acusó a Botín ante el plenario del banco, el pasado 19 de junio, de presidir una “funeraria para el entierro de empresas, familias y negocios”. Las imágenes de esas aseveraciones, lanzadas a la red por Youtube, han dado la vuelta al mundo en forma de vídeo.

PREGUNTA.- ¿Usted no se cansa de atacar a Botín?

RESPUESTA.- No es un problema de cansancio, sino de orgullo y satisfacción. Llevo más de 25 años peleando contra el banco de las llamas crematorias -a mí me abrasaron- y lo que reclamo es sencillo: que se haga justicia. Por un crédito de seis millones del año 82, con el que tuve algunos problemas, me quitaron la vida y destrozaron a mi familia, pero no van a conseguir llevarse mi honra. Exijo un resarcimiento, y en eso estoy en la actualidad, ni más ni menos.

P.- Pero usted no es políticamente correcto...

R.- Ni quiero. La mayoría de las veces, lo que parece correcto es lo incorrecto. Al ser humano, y da igual la condición, lo ponen a menudo en situaciones que le llevan a estallar. Yo no he explotado, afortunadamente porque sé jugar a la contra, pero no ha sido porque hayan dejado de intentarlo. Hay Quirós Estremera para rato y tengo varios ases debajo de la manga, que se vayan preparando.

P.- Ha acusado a Botín en la última junta de accionistas, el pasado 19 de junio, de “presidir una funeraria para el entierro de empresas, familias y negocios”. Se supone que esto es una metáfora.

R.- ¿Metáfora? Esto es lo que sucede en realidad, las metáforas dejémoslas para Juan Ramón Jiménez. Yo estaría dando malvas hace años de no ser por el coraje, mi naturaleza y el espíritu de revancha. Hay gente que, en mi situación, se ha ido para el otro mundo. Los bancos, y en particular el Santander, actúan sin miramientos, les da igual que detrás haya vidas, familias con hijos o piedras. Tras un embargo, todo lo que queda es materia inerte.

P.- Admite entonces que es un revanchista.

R.- No se equivoque; yo en la vida no he hecho mal a nadie, antes al contrario. Busco la justicia, el sentido común y que la sociedad sea consciente de la mala conducta bancaria de una entidad que gasta miles de millones en publicidad contando patrañas. Que vayan a decirle a alguien en la ruina y a punto de fenecer eso de ’Queremos ser tu banco’. Si lo fueran, le ayudarían, lo cual nunca sucede. En mi caso, por ejemplo, hicieron todo lo contrario. Para Botín sólo somos números en una cuenta y el día que esos números pasen a rojo, nadie tendrá piedad. Es lo que yo llamo la voracidad del banquero.

LOS TRES ERRORES

P.- Ya, pero habrá cometido algún error.

R.- Sí, tres. Primero, haber sido uno de los mejores clientes del Santander en la Oficina Principal de Oviedo; segundo, ser demasiado confiado; y, tercero, no leer la letra pequeña de un préstamo de seis millones de pesetas, hoy 36.000 euros. Todo lo que vino detrás fue un auténtico despropósito. Me rajaron la vida como se estaza a los cerdos en San Martín.

P.- Explíquese

R.- Perdí vida, dinero y posición, pero no solo. En el camino, y a cuenta de los embargos, se arruinó y pudrió la colección de coches antiguos más importante de España, muchas de cuyas piezas, verdaderas obras de museo, duermen a la intemperie en la finca del Real Agrado, cerca del cabo de Peñas. Imagínese cómo están después de 25 años. Para mí esto ha sido como amontonar cuadros de Dalí en una cochinera.

P.- Pero ahora usted parece haber cogido fuerza. Interviene en las juntas de accionistas, canta las ’40’ a Botín y su impacto es mucho mayor que el de prestigiosos abogados o empresarios que, con más títulos que usted, no llegan tanto a la opinión pública.

R.- El agujero negro del Banco Santander, que es lo que son esas juntas, se lo traga todo. Nada sale de allí hacia la Prensa por mucho que se diga. Botín tiene poder, controla los medios a través de la publicidad y es prácticamente imposible que el débil tenga una oportunidad, porque se escatima información. Yo lo conseguí porque Reuters, El Faro y Youtube lanzaron al mundo mi intervención en la junta del 26 de enero de 2009, hasta el punto de que ’The Wall Street Journal’ hizo una reseña. Después me entrevistaron en Prensa y radio, pero la lucha sigue. Como en la canción, el espectáculo debe continuar.

P.- Y usted, a dar más caña...

R.- Llámelo como quiera. A mí la caña me presta y me apaña. A Botín no tanto. Y en eso estamos, en la guerra publicitaria. Yo trato de contraprogramar todo lo que es publicidad engañosa. Por ejemplo, cuando el Santander asegura ’Queremos ser tu banco’, yo enseguida repongo: “Para pasarte a mejor vida...”

P.- Quirós Estremera parece una persona incorregible.

R.- Créame si le digo que yo no necesito corregir nada, al contrario que Botín, que debe hacer un profundo examen de conciencia. En mi opinión ese señor no puede dormir bien. Yo, fíjese qué diferencia, a pierna suelta, aunque pienso mucho para meditar cuál va a ser mi próxima actuación contra el ’pirobanco’.

P.- ¿Pirobanco?

R.- Sí, no se sorprenda, porque eso se lo he dicho a la cara al presidente en la última junta. Las llamas del Santander son flamígeras, queman a sus víctimas.

P.- Por cierto, usted acudió a la última junta en silla de ruedas. ¿Tiene algún problema de salud?

R.- Soy paralítico financiero. ¿Le parece poco?

EL TOCOMOCHO DE MADOFF

P.- Ha sido crítico además con el fondo inmobiliario del Santander y con el papel del banco en la estafa de Madoff.

R.- Ambos han sido auténticos tocomochos para incautos. El Santander no da ahora garantía de recuperación del dinero en su totalidad a los clientes y ofrece bonos convertibles, cuando todo el mundo sabe que eso, en esta coyuntura, es papel higiénico.

El accionista asturiano, durante su intervención en el Palacio de Congresos de Santander

P.- Personalmente qué busca Quirós Estremera. Sea concreto.

R.- Que Botín baje de su silla de oro, sea persona, descienda al mundo de la chusma y vea, en mi caso, el mal que ha provocado. Por muy presidente que sea no puede actuar como un ciclón contra vidas y familias -la mía lo sufrió y no vea de qué modo-, y menos en nombre de un banco, porque al final es éste el que sale desacreditado.

P.- Para finalizar, diga lo que quiera

R.- Acabo con una cita bíblica sobre el Purgatorio. “Muchos serán purificados, emblanquecidos y refinados, los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos comprenderá, pero los entendidos comprenderán” (Daniel 12, 10).

P.- Perdone. ¿Qué ha querido decir con eso...?

R.- Que Botín banquero no tiene alma.

 

El Faro de Cantabria

Free business joomla templates